El espacio "El Cuerpo Sabe El Camino" nace con la intención de ofrecer un lugar de ENCUENTRO, PRESENCIA Y ESCUCHA COMPASIVA, inspirado en un trabajo personal que comenzó en los retiros sostenidos por MIKE BOXHALL (Presence in Stillness), y que sigue desarrollándose en los espacios Yeonriji y Sabiduría Inherente con ELI ZUBIZARRETA.
Es un ESPACIO DE RELACIÓN en el que, acompañado por el otro, podemos abrirnos con más facilidad a un espacio interno de auto-exploración, auto-indagación y escucha. De esta forma, podremos ser capaces de reconocer nuestra propia experiencia sensorial y somática, e ir integrándonos en todo aquello en lo que nos percibimos limitados, transformándolo en nuestro mayor potencial.
El camino de crecimiento y sanación es un camino interior compartido
Necesitamos sentirnos acompañados y sostenidos, sin juicio, en las preocupaciones e incomodidades más importantes que tantas veces hemos reprimido por temor a que se nos “note”, por miedo a “no molestar”, o a que nos descontrolen con emociones desbordantes. E incluso, otras veces necesitamos aceptación incondicional después de haber tenido una reacción emocional dirigida hacia otra persona y/o hacia nosotros mismos.
Independientemente de que la causa de nuestra reactividad esté justificada, si hemos sido conscientes de ésta, nos llevará a sentirnos mal y nuestro cuerpo tomará cuenta de ello. De otro lado, si no fuimos conscientes de ésta, nuestro cuerpo también sufrirá sin duda alguna.
Y, ¿por qué aprendimos a responder así?, ¿qué necesitamos?, ¿desde cuándo?
"El cuerpo sabe el camino" y tiene todas las respuestas, pues siempre estuvo y está presente. El cuerpo crece, se expande y desarrolla en nuestros éxitos y conquista. Pero el cuerpo también guarda todas las memorias, barreras y protecciones que pusimos en los momentos más dolorosos de nuestra experiencia vital, cuando aún no teníamos los recursos suficientes para gestionarlos y que, ahora, condicionan nuestro día a día.
EL CUERPO sólo necesita SER SOSTENIDO, ESCUCHADO EN SU SENTIR,
sin órdenes sobre “lo que tiene que hacer”. Necesita permitirse y que le permitan
suficiente espacio, para digerir los procesos inconclusos
en los que se encuentra anclado como si no hubiera pasado el tiempo
En este espacio reaprenderemos y entrenaremos cómo ATENDERNOS en el día a día y en cada circunstancia de nuestra vida. Escucharemos y seremos escuchados en nuestras experiencias vitales, en nuestra respiración, en nuestro movimiento, en nuestra quietud, … en NUESTROS SILENCIOS. Nos atreveremos a dejar a un lado nuestras “historias”, justificaciones, interpretaciones, suposiciones, conclusiones, para recibirnos a nosotros mismos en todo aquello que nos permitamos mostrarnos … y nadie más tiene por qué saberlo.
En este espacio no hay maestros, no hay enseñanza.
La revelación será única en cada encuentro y para cada participante, que estarán acompañados compasivamente durante toda su experiencia somática, así como en su posterior comprensión e integración. Para ello, importantes recursos como: el conocimiento en la identificación y regulación de las señales neurofisiológicas de la experiencia somática, la atención al movimiento corporal fascial y la asistencia al campo energético biodinámico individual y grupal, cuidarán de que cada encuentro sea una experiencia auténtica.
¿nos acompañamos?